Namaste!


Bienvenidos a esta nueva actualización de sueños y proyectos. Los ultimos años he estado fuera, en el mundo, subiendo montañas, compartiendo pasiones, visitando selvas y mares, sobreviviendo en ciudades, amando, aprendiendo, llorando, riendo, viviendo… y sencillamente cada paso me ha llevado a conectar con lugares fascinantes y gente maravillosa.

Tsomoriri, un lugar para despertar. Diario India 2011

Tsokar, Ladakh

Dejamos atrás las montañas y los encendidos atardeceres de Tsokar para continuar superando los kilómetros de carreteras polvorientas de nuestra travesía por las tierras altas de Ladakh, caminos que nos han conducido hasta la belleza del lago Tsomoriri, un paraje inspirador, sereno; otro regalo que nos hace esta tierra dura y, a la vez, mágica. Como nosotros, los ladakhis que habitan estas estepas del norte de la India también consideran al lago un regalo de la madre tierra, una fuente de inspiración para su propio “despertar” espiritual.

No controlo mis ansias y por momentos quisiera abandonarlo todo y lanzarme a circunnavegarlo, explorar cada uno de sus rincones y subirme a sus más altos balcones, allí donde vislumbro nieve fresca y horizontes amplios. Y vuelvo a la vida, este momento y el presente vuelve a ser perfecto y nuevamente deseo esos horizontes amplios…

Tsomoriri, Ladakh

Caminamos entre banderas de oración, chortens y recorremos un buen trocito de sus orillas, mi mente vuelve a volar imparable, sin control y la brisa sopla fría y suave, y el cielo se enciende de azul mientras nos acercamos al monasterio que destaca en lo alto de la colina; nuevamente el interior de una gompa nos recibe a la luz de las velas y en la oscuridad aparecen los demonios protectores, budas, los arhatas, los bodiswhattas y, entre ellos, Tara.

Un monje improvisa unos mantras, me pongo comodo y absorvo todo lo más que puedo esta “medicina” espiritual. Relajado y sereno, vuelve a mi la imagen de Tara, y visualizo como brota de una lágrima de Avalokiteswara, una lágrima arrancada por su impotencia frente a tanto sufrimiento en la existencia humana.

Y tras esto, a las orillas de un regalo de la madre tierra llamado Tsomoriri, las palabras de Schmedling cobran eco entre las montañas y la luna que asoma:

Aquello que no eres capaz de aceptar es la única causa de tu sufrimiento”

Tsomoriri, Ladakh

Comments are closed.

Escalada, Noruega  Artesonraju, Andes  Grupo, Andes  Kashemira, India  Qoylluriti, Perú  Lago Gangapurna, Nepal  Oraciones, Nepal  Zanskar, India  Tibetano, Himalaya