Namaste!


Bienvenidos a esta nueva actualización de sueños y proyectos. Los ultimos años he estado fuera, en el mundo, subiendo montañas, compartiendo pasiones, visitando selvas y mares, sobreviviendo en ciudades, amando, aprendiendo, llorando, riendo, viviendo… y sencillamente cada paso me ha llevado a conectar con lugares fascinantes y gente maravillosa.

Annapurnas, de la mano de Parvati (Himalaya)

Annapurna

No se cuantas veces he contemplado las paredes y glaciares del Annapurna desde que hace cuatro años mis pasos me llevaran por primera vez a Nepal, solo se que he vuelto lleno de ilusión año tras año. Unas veces sus cumbres se han insinuado sumergidas en la niebla y otras sin una sola nube que se atreviera a ocultar un solo rincón de su belleza. Nada quita las ganas que llevo de volver a acurrucarme a ella en un frió amanecer junto al olor de la leña, envuelta en arco iris o iluminada por la luna llena. Porque no me han faltado en su compañía las sorpresas, las sonrisas, las lagrimas, porque ha sido abundante en pasiones que se encienden junto al mas rojo de los naranjas al marcharse la tarde, mientras al vació se lo arrastran las sombras.  

Parvati se encarna en bellas y descomunales montañas, y se sabe que una de sus preferidas es Annapurna, mora en sus aristas mas afiladas y en sus cumbres mas altas desde donde emerge como la “Diosa de la Abundancia” y la plenitud; riega los campos con ríos sagrados, inspira las mas sinceras plegarias y llena de vida la boca y espíritu de miles de familias del centro de Nepal. Quiero agradecer las incontables sensaciones que me ha dado con sus miles de rostros y miradas, con sus entrañas y quebradas, con el jugar de los niños, con cada paso dado por los senderos que van del Marsyandi al Kaligandaki, de Manang a Ghorepani; gracias por cada nuevo desconocido que he cruzado por el camino,  por confrontarme conmigo mismo, gracias por cada nuevo bosque, cada desierto, por una merecida sombra cerca de un manantial, por aquel calido primer rayo de luz, por volverme sediento en un mundo desbordante en agua, por cada namaste!, gracias, por cada hasta luego, gracias. Vuelvo lleno, con ganas de mas Nepal.

4 Responses to “Annapurnas, de la mano de Parvati (Himalaya)”

  1. AnnaPurna(I) Says:

    Namaste, Fer i moltes fecilitats!
    ¡Me alegro de que consiguieses tu objetivo!
    Animo, que ya queda uno menos!.

  2. fer Says:

    Moltes gracies Anna, espero que estes molt be y que tengas un lindo año, y si, los animos crecen porque cuando consigamos el apoyo, nos iremos a una más…
    peto,
    FER

  3. Desafio Apus »  De vuelta al Himalaya, Nepal Says:

    […] con las cumbres del Lamjung Himal en el horizonte. Comienzo un nuevo trek alrededor de los Annapurnas, aquel macizo de mas de 8Mil metros en el que Parbati se encarna como la Diosa de la […]

  4. Desafio Apus »  Iman, mi maestro Tamang. Says:

    […] -          Annapurnas, de la mano de Parvati. […]

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