Namaste!


Bienvenidos a esta nueva actualización de sueños y proyectos. Los ultimos años he estado fuera, en el mundo, subiendo montañas, compartiendo pasiones, visitando selvas y mares, sobreviviendo en ciudades, amando, aprendiendo, llorando, riendo, viviendo… y sencillamente cada paso me ha llevado a conectar con lugares fascinantes y gente maravillosa.

Archive: Annapurna Trek

Abraza todo lo que la vida te regala.

Manaslu desde Mannag

Subo muy despacio, manteniendo el ritmo, sin cambiarlo ni un instante, primero los guio a 3700 metros, un descanso, disfrutamos de las vistas y seguimos, llegamos a 3985 metros y de nuevo una paradita, abrigarse primero, hidratarse, picar algo y seguir. Disfrutando, con calma, sin desperdiciar cada respiración que se nos regala, haciendola profunda, alargada, intensa. Cada tramo nos cuesta una hora a este ritmo, vamos bien, por ratos me distraen las vistas del Manaslu, son impresionantes, estamos aclimatando, todos tenemos que hacerlo, nadie se escapa. Pin pan, me repito en la mente, uno dos, pin pan, y otra vez, uno dos, y así persevero con el mismo ritmo, un ritmo para ellos y también para ellas, e intento no salir corriendo, no distraerme, aunque por instantes quisiera poder volar, sentir como arden mis pulmones; como aquella gota, que vuela desde la tetera al acero en brasas, gota que cae, hirviendo, evaporandose, transformandose, a mil por hora.

En unos dias llegaremos al Thorong La (5400m) y para cruzarlo sin mayores contratiempos aclimatamos, nos adaptamos a la altura todo lo mejor que podemos. A mis pasos saboreo la brisa del Himalaya, su aliento fresco, las montañas respiran a mi alrededor, laten. Siento como se mueven las ramas mientras el sol va calentando mis mejillas; mi respiración va pausada, serena, profunda.Como si fuese la última, la saboreo más, la acepto tal como es, sin desperdiciarla, sacandole el mayor provecho. Que rico es respirar, no? me dice mi mente. Si, le contesto. Es rico, común y cotidiano.

Pin pan, uno dos, exhalar, un paso, otro más, inhalar, inspirar, llegamos a 4250 metros, nuestra meta por ahora, celebran los que nunca han estado tan alto, celebramos por ellos, nos relajamos todos, sólo un rato, intentamos grabar la experiencia, unos rien, otros lloran, otros nada, unos abren los ojos, otros los cierran y descendemos, sin camino, dejandonos llevar. Y el suelo se hace suave, un manto de hojas nos abraza y yo le devuelvo el abrazo, vamos adentrandonos poco a poco, entre las hojas, nuestro rincón en el bosque nos espera, y paramos, compartimos, y esta vez todos cerramos los ojos, vemos más claro.

Sombras, Manang

Me levanto, vuelvo a saborear cada bocanada de oxígeno, son un regalo, suenan las hojas bajo mis pasos, alzo la mirada y llueven hojas desde lo alto, como gotas que se precipitan a las brasas del acero, caen efímeras mientras se escurren entre mis manos, y siguen cayendo más hojas doradas desde un cielo azul, en suave aterrizaje, atravezando los rayos de luz que se cuelan entre las sombras. Todo en calma y todo en movimiento, y nacen más sombras, se extienden por todo el horizonte. Una vez más estoy frente al Manaslu, Annapurna II, Annapurna IV, Gangapurna, Tilicho, y unos rien, otros lloran y otros nada, y otros todo. Y a mi, se me ocurre decir gracias, en silencio, para dentro. Y cae otra gota, al acero en brasas, transformándose, a mil por hora.

Abajo nos espera el pueblo, sus niños, sus travesuras, su curiosidad, el río, el silencio de la tarde. Y siguen cayendo, sobre mi, entre la luz dorada, en camara lenta, como las sombras que se estiran lentas, al fondo del valle, como las nubes que surjen de las entrañas de la tierra, del inframundo, nubes que se lo comen todo, el serperteante río, las casitas, los rostros, los mantras, las miradas, los lamas, sus clarinetes y tambores, y hasta el humo del incienso que se me cuela entre las venas; y de las nubes del reino de Hades sólo se salva la luna que se escurre entre ellas, iluminando los glaciares que se encienden, en lo alto, sobre las nubes, bajo ellas, sobre nosotros, bajo las estrellas.

Todo lo que la vida te regala, abrázalo. Con cariño, con fuerza, dale un mordisco, saborealo. Desde Manang, Himalaya, SubaYatra!!

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Richard en Tal, Himalaya.

Richard y Fer

Como si fuese dándole vueltas a un rodillo de oración llevo 7 años dándole vueltas a las rutas del Trek de Annapurnas en octubre y en el mes de noviembre a la ruta de Everest y el valle de Gokyo, itinerarios considerados entre los mejores trekings de nuestro planeta, ambos ubicados en el inspirador Himalaya de Nepal.

Como cada año, al segundo día de andar llego con el grupo que guío al poblado de Tal. Ubicado en el mismísimo cauce del río Marsyandi, este paraje surge como una grata aparición rodeada de serenas cascadas, verdes campos y alojamientos rústicos dispuestos a acomodar a los caminantes que recorren la ruta de los Annapurnas.

Voy entrando al pueblo con calma, con el rumbo puesto en el Paraiso, así se llama nuestro alojamiento, y de repente, desenfoco mi rumbo y volteo levemente a mirar a dos personas sentadas en uno de los jardines de los lodges que estan al inicio del pueblo, uno de ellos esta concentrado dándole un discurso a otro que esta claro que es nepali.

No sólo me suena familiar, es Richard! aún a varios metros de él doy un suave grito “ya no lo florees”. Tan sorprendido como yo, Richard se acerca rapidamente y me da la bienvenida con una enorme sonrisa correspondida, nos abrazamos con mucha emoción y una alegría mutua, natural, tanta que me hizo pensar que nos apreciamos y somos más amigos de lo que creemos, o de lo que la vida, o los caminos de uno y otro nos dejan.

Manaslu

Richard descendía del Manaslu tras hacer cumbre el día 4 de octubre. Que bueno verlo aún en Himalaya! que genial ser el primer peruano en abrazarlo y felicitarlo, y que casualidad. ¿Se imaginan? Encontrarnos en un pueblo perdido de Nepal por donde normalmente no descienden los escaladores que intentan el Manaslu. Una posibilidad en el infinito.

A lo largo de esas horas Richard me subraya la emoción que le ha causado escuchar la palabra “florear”, y “es que eso tenía que ser peruanazo” insiste con su sonrisa amplia. Nos abrazamos incontables veces como si acabasemos de vernos, cada cierto tiempo reaccionabamos como si nos volviesemos a sorprender de encontrarnos, con la misma alegría, los ojos abiertos y el mismo cariño; aquella noche lo invite a cenar conmigo y mi grupo, le festejamos y disfrute de la compañía de un Richard eufórico, contento y afectuoso.

Le deseo todo lo mejor en su camino, yo sigo con el mío, dándole vueltas a este rodillo de oración en el que se ha convertido el Himalaya, espero que nos volvamos a encontrar donde sea, y en el monte mucho mejor.

Un abrazo a todos los que esten “allí”.

Annapurna Trek

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Fecha original del post 10/10/2011

Iman, mi maestro Tamang.

Iman, fondo Dhaulagiri y los Tukuche

Imán es uno de mis maestros, uno de los mejores. Nunca le he pedido una clase acerca de nada, nunca se le ha pasado por la cabeza que tiene algo que enseñarme, y curiosamente, conmigo comparte su sabiduría, siempre.

Me da lecciones a diario, sin él siquiera saberlo, y me cuesta mucho aplicar sus lecciones tanto a mí mismo como al entorno que me rodea; él insiste sin darse cuenta y no se cansa de enseñarme con el buen humor y la dedicación que pone a todo lo que hace. Las materias que tocamos en clase seguro que son muchas, tantas que a veces pienso que algunas de ellas ni siquiera logro percibirlas, se me escapan; para nombrar las que al menos soy consciente que existen puedo comenzar con tres grandes virtudes en él, la compasión, la humildad y el buen humor.

Cascada Nepal

Mi maestro es de la etnia Tamang y vive en el distrito de Kabre, al pie de las inmensas montañas del Himalaya. Creció entre campos de arroz, rodeado de cascadas que se precipitan por los acantilados; podría ser mi padre, nació hace 60 años en el lodo que traen las lluvias y en las flores que enciende la primavera.

Flores en Nepal

Aprendo con él a través de experiencias casi indirectas, sí, yo únicamente observo. Sólo soy un testigo atento mientras interactuamos en nuestro andar por las montañas. Sus acciones decididas son la fuente del conocimiento, y su rutina diaria muestra en carne viva y da contenido a palabras como liderazgo, sencillez, perseverancia, honestidad. Su constante esfuerzo en el trabajo, aquellos delgados músculos apretados por el peso de la carga, su profunda mirada y amplia sonrisa sumergidas en el sudor dan un sentido nuevo a aquella frase que canta que “el trabajo dignifica al hombre”; aquel hombre dignifica su trabajo.

Porteadores Dhaulagiri

Imán es una de las personas que más admiro y respeto, él creo que no lo sabe. Se levanta más temprano que nadie, se limpia con dedicación en el agua fría de nuestro querido Himalaya. Se prepara mientras constata que el resto este bien, que estén todos listos. Es el más viejo y sigue siendo el más fuerte de todos, su gente le sigue a donde vaya; no tiene reparos en acumular más trabajo si esto hace posible que el resto cumpla con afrontar el duro día que amanece, no hace diferencias entre él y el resto, de hecho la única podría ser que su vestimenta es más sencilla, y se encuentra más maltratada que la de los más jóvenes del grupo. No se queda sin comer pero llena los platos de los demás primero; Imán no sólo es el líder de su grupo, es un miembro más.

porteadores nepal

No sólo es el de más edad y el que carga más, es el primero que llega a nuestro destino y el que no descansa hasta que el último llegue bien. Gana el mismo dinero que el resto por su día de trabajo. Yo gano en un día de mi trabajo más de lo que el ganará en 17 días del suyo.

Tras dejar su carga, se vuelve a lavar, se cambia la camiseta inundada en sudor y vuelve con una sonrisa resplandeciente 17 veces más grande que la mía, canta, aplaude, toma otro sorbo de té, se preocupa de que yo tenga uno y hace alguna broma o baila. Disfruta de la velada junto al fuego, disfruta su viaje por más empinado que sea el camino y acompaña con una sonrisa a todos los que coinciden con él aquel día, esta siempre atento a servir con naturalidad, sin tener ninguna otra obligación más que cargar.

porteadores en trek en nepal

Delante de todos práctico mis avances de lengua nepalí con él, Imán! Tapailay kiti manparcha? (¿A ti te gustan las chicas?) Con una sonrisa aguantada, sabiendo lo que viene detrás intenta ponerse serio, mueve la cabeza mientras va apretando los labios y va insistiendo que NO demostrándonos lo conservador que es; vuelvo a insistirle en tono más alto como si no me hubiesen quedado claros sus gestos, ¿kiti manparcha…? Es incapaz de decir públicamente que le gustan las chicas y me dice que NO; entonces le digo, mirando a todos: si no te gustan las chicas… Tapailay keta manparcha! (A ti te gustan los chicos!!) todos rompen en risas y él tiene que levantar su dedo muy alto y moverlo con intensidad en señal que no, mientras, tampoco él aguanta las risas, se rinde a ellas. Los clientes no se enteran de nada, sólo que nos la pasamos bien diciendo tonterías.

iman!

Cuando va acabándose el día, Imán se acerca como de costumbre, se pone lo más serio que puede, me mira con ojos profundos y vuelve a repetirme con aprecio y cierta melancolía en el rostro que ya tiene 60 años; lo escucho con atención y él continua diciéndome que lleva siendo porteador prácticamente desde que nació, y que mantener viva la oportunidad de que alguno de sus hijos no sigan siéndolo depende de qué él siga siéndolo todo lo más que pueda. Vuelve a insistirme que aún soy joven y muy afortunado, que él sólo quiere que sea consciente de ello, quiere que vea lo que tengo entre mis manos, ahora mismo, que le saque el mayor provecho a la libertad y el lujo de poder elegir mi propio camino empinado, que no desaproveche la oportunidad de recorrerlo con más ventajas que el resto.

Guardo silencio, miro su rostro indeciso entre la alegría y la tristeza, le manoteo suavemente por encima del hombro, lo miro una última vez y le sonrió con los labios cerrados, doy por terminada la noche diciéndole:

- Dhanea bhat, Dai (gracias, hermano mayor)

- Subaratry (buenas noches)

- Bholi Bhethaunla (nos vemos mañana)

Sin prisas, me despido de todos los presentes, soy el primero en retirarme, y marcho a descansar a la habitación con agua caliente y baño privado que él ha separado para mí.

Mantra de Avalokitesvara (cantado)

Om mani padme hum

Maha jnana citto tpada

Cittasya na vitraka sarvartha para siddhaka na purana

Na pratyutpanna

Namo lokesvaraya svaha

Enlaces relacionados:

- Son Tamang!

- Annapurnas, de la mano de Parvati.

- Namaste!

Recomiendo visitar la web del International Porter Protection Group que agrupa iniciativas que buscan mejorar las condiciones de trabajo de porteadores de todo el mundo.

Surya Lama (Hijo de Iman) trabajó 4 años como porteador en nuestros grupos de trek de Nepal, es un joven excelente, la última temporada dejó de trabajar como porteador para convertirse en el nuevo profesor de la pequeña escuela del pueblo de Iman y sus hijos. Si alguién quiere colaborar con la escuela directamente puede contactarlo al e-mail:surya.lama90@gmail.com

Todo lo que baja, sube. Annapurna Trek - OCT’09

Llevamos 4 dias andando y poco a poco vamos ganando kilometros y altura. Cuando hayamos terminado el trek habran transcurrido 17 dias a pie, cargado aproximadamente 240 kilometros de experiencias aun por venir y superado los 5400 metros del Thorong La.

Los desniveles acumulados entre subir y bajar son incontables, porque en los Himalayas de Nepal llanear no existe, y todo lo que baja, sube.

En algun momento de estos 4 dias el Sol sonrio a salpicones, brillo con fuerza para iluminar los campos de arroz y los pueblos que vamos pasando uno tras otro. Lo ha hecho solo cuando el mar de nubes por el que vamos sumergidos le ha dejado, solo cuando la lluvia por un instante se ha soltado de nuestras manos.

En los ultimos 2 dias la lluvia se ha abrazado a nosotros sin soltarnos ni un momento y a las noches retumba nuestros techos con mas fuerza que los truenos. Los rios van muy crecidos y han logrado que algunos puentes pasen a mejor vida; la ruta tiene mas entretenimiento que de costumbre, aunque la diversion es menor para el grupo que viene conmigo que hoy se han perdido el amanecer desde Temang, con el Manaslu en el horizonte.

Veo esta vez un Nepal con un rostro mas lluvioso, donde todo se moja. Es el rostro que nos ha tocado de momento este octubre y habra que sacarle su mayor provecho. Aunque sea dificil para muchos creerlo, tiene su encanto, la fuerza alborotada que cae empicada por los rios y cascadas esta llena de energia y esta en todas partes, los bosques asoman mas salvajes y todo es sumamente verde, todo esta empapado! y mientras el agua sigue cobrando mucho protagonismo a lo largo del camino el humo de las chimeneas sale de las casitas del camino para fundirse con la neblina que se eleva por el vacio de los precipicios.

Todo esto, junto al calor de la fogata, las charlas con nuevos desconocidos y la alegria de nuestros porteadores tras un dia duro para ellos me recuerda que lo veamos o no, brilla el Sol, que no lo deja de hacer nunca, que el Manaslu esta alli, cerca.

Enlaces relacionados:

- Namaste!

- Annapurnas, de las mano de Parbati

- Son Tamang!

- De vuelta al Himalaya, Nepal

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